Hecho a mano en Japón
Hechas por Shokunin japoneses que trabajan en una fábrica de gestión familiar situada en la ciudad de Seki, en la prefectura de Gifu, en Japón, cada hoja se elabora meticulosamente según las técnicas tradicionales japonesas de cuchillería. La ciudad de Seki es conocida en Japón como «la ciudad de las hojas» y nuestros socios llevan más de 60 años trabajando en este ámbito, combinando técnicas tradicionales con avances modernos para crear algunos de los mejores cuchillos del mundo.

##¿Qué los hace tan distintos? Se fabrican cuchillos en todo el mundo, así que ¿qué tienen de especial los cuchillos japoneses?
Son la representación más pura de la filosofía japonesa del Kodawari: una devoción intransigente e incansable por una búsqueda, un arte, un oficio, una actividad. Se caracterizan por el filo de la hoja, la distribución del peso y la pura resistencia de los metales elegidos con cuidado para cada tipo: en la fabricación de cada una de estas hojas japonesas, la palabra «concesión» no significa nada.

• Como esta hoja de acero al carbono tiene un alto contenido de carbono y menos cromo que otros tipos, cortar ciertos ingredientes puede cambiar el color de la hoja por una reacción química. Si el color de la hoja se oscurece con un degradado negro, bastará con enjuagarla, limpiarla y afilarla/pulirla un poco de vez en cuando. En cambio, el cuchillo necesitará atención inmediata si detecta la formación de un degradado rojizo, ya que puede dañar la hoja.
• Cortar distintos ingredientes influye en cuánto cambia el color con el tiempo. Si corta muchos limones (o cualquier fruta de acidez alta) o cebollas, las primeras semanas conviene cuidar la hoja con especial atención. Limpiarla con un paño húmedo y secarla con otro paño limpio ayudará a que la superficie de la hoja se «asiente». Con el tiempo, el cuchillo desarrollará una bonita y característica pátina gris azulada mate, que formará una capa protectora de la superficie. Esta reacción puede producir también un ligero olor, pero se irá atenuando con el tiempo.
• Para mantener la hoja afilada, utilice una tabla de cortar de madera, que conserva el filo, y recupere el afilado con una piedra de afilar. Apto para cortar verduras, carne y pan; evite cortar hueso o alimentos congelados.