Hecho a mano en Pécs, Hungría
Las instalaciones de Hamerli están en el barrio cultural de Pécs. En la ciudad de Pécs, esta es una producción tradicional de guantes con más de 150 años de historia; ha conservado su filosofía y sus procedimientos clásicos. Distintos artesanos trabajan en distintas partes de los guantes: los adornos, el corte, la fase de costura, la fase de estirado, la fase de prensado, la fase del forro, la fase de planchado, etcétera... así que al menos 6-8 personas tienen que trabajar en cada par, según el guante que se esté haciendo.
La guantería tradicional en Hungría nació en el siglo XIX, cuando el pionero János Hamerli fundó su manufactura en 1861 e introdujo en el país un oficio noble. Durante su formación profesional como curtidor al alumbre, János Hamerli amplió sus conocimientos en las grandes casas de alta costura de Europa y adquirió técnicas artesanales avanzadas. Después de fundar su taller de fabricación, sus guantes tenían una gran demanda internacional. Abrió tiendas también en Pécs, Budapest y Viena. János Hamerli construyó la base de una profesión reconocida en Hungría y, con el tiempo, su legado se convirtió en una industria floreciente. Su nombre simboliza hoy la guantería auténtica, que entrega piezas de la máxima calidad.
Comprometida con el arte de la guantería, Hamerli sigue siendo fiel al legado de János Hamerli. Los materiales nobles, los artesanos apasionados y un saber hacer excepcional son partes vitales de su proceso de fabricación tradicional, y garantizan la excelencia de cada uno de sus productos, tanto los que llevan la célebre marca Hamerli como los pares hechos para otras marcas de alto lujo. Un par de Hamerli es una fina obra de arte creada por artesanos orgullosos. El complejo proceso tradicional de elaboración a mano, casi inalterado a lo largo de los siglos, incluye más de 50 etapas distintas de las que nace una obra maestra exclusiva.






